Stefan is also the founder of Carrison
and Cocodrilo Productions

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Stefan también es el fundador de
Carrison
y Cocodrilo Productions

El Homenaje de la Horchata

Alguien tenía que decirlo. Si nadie da el paso, seré yo:

Por favor, un poco de empatía con el gobierno. O los gobiernos. O sea, con los que mandan. A nivel nacional y regional, digo. Bueno, y provincial. Y local. A todos, sabes, hay que respetarlos a todos. Que veo que te estás calentando. 

Porque qué fácil es criticar. Sobre todo hoy en día, que puedes incluso mandar un tweet mientras haces un descanso entre palada de barro y palada de barro.

¿Tú sabes la presión que supone tomar decisiones en está situación? No, claro. Tú, pasándote por el forro varios pueblos, muchas pedanías, y nuestro maravilloso mosaico de Comunidades Autónomas, te crees que esto consiste en, simplemente, “activar el plan de emergencias”. Te explico: si la comunidad autónoma pide ayuda, está claro que está escurriendo el bulto y tratando de chupar del bote periférico-folclórico para pedir recursos así, a grifo abierto, como si fueran gratis. Y además, pedir ayuda es de flojos. Pero si es el gobierno central quien decide unilateralmente mandar ayuda, pues es obvio que está oprimiendo a las regiones y a los votantes periféricos (mis dedos han rozado las teclas que deletrean la palabra “fascista”).

Además, ¿qué pasa si el plan de actuación diseñado por la región no cuadra con el del gobierno central, ambos diseñados obviamente con antelación? ¿Qué pasa si ni siquiera están en el mismo idioma? ¿Crees que es fácil ponerse así, a lo loco, a mandar efectivos para la gestión de emergencias? Hombre, si hubiera entre los cuerpos de seguridad del estado unidades especiales capacitadas para, no sé, gestionar inundaciones, construir puentes de emergencia, bucear, volar o achicar mierda a saco Paco, pues todavía.  

Además, planes, ¿de qué? ¿Acaso piensas que unas inundaciones de este tipo se pueden prever? Si tanto te gusta esa idea, haz tú planes de emergencia para todos los casos posibles y ya verás, ya. El sitio que te ocupa eso en casa, entre archivadores y todo. El hecho de que hubiera catástrofes similares en el pasado no significa que pueda pasar de nuevo. Cenizo, que eres un cenizo. Siempre pensando en volcanes, terremotos, incendios y riadas. Y eso que hay fútbol 7 días a la semana. Chico, es que yo ya no sé.

Te lo digo en serio. Respeto. Ya te digo yo que no es fácil. It is very difficult todo esto, como decimos los que hablamos idiomas. Y empatía. Estas gentes que nos gobiernan llevan probablemente una semana durmiendo fatal. Tú estás aquí llorando porque has perdido a tu mujer o a tu amigo, pero ellos sienten como propia cada una de las muertes de sus súbditos. Perdón, de sus ciudadanos. Y no porque las víctimas dejan de cotizar, que también, sino porque las aman. Que para eso se metieron en política.

Luego hay gente que protesta porque durante el finde pasado nuestros líderes no adelantaron los plenos, consejos y reuniones pertinentes, y esperaron al lunes por la mañana (a final de mañana, que el tráfico está fatal) para verse las caras, graves como la madre que los parió. Y digo yo: normal. Bien hecho. Lo que no se puede hacer es empezar a cambiar las reglas establecidas cada vez que llueva. Intenta montar un Zoom con 5 amigos, ahora mismo. A ver qué tal te sale.

No he terminado contigo. Además de desagradecido, lo siento, pero eres también un poco corto de miras. Lo que llamas inacción es un ejercicio magistral de cohesión social. Aguantando las críticas de gente como tú, impaciente, que nada más estás preocupado por el corto plazo y la gratificación inmediata, nuestros presidentes han logrado volver a activar el tejido social, el compañerismo y la solidaridad entre ciudadanos, entre vecinos: todos trabajando juntos, hombro con hombro, para limpiar barro y empujar unos coches. Si fueras más positivo te darías cuenta de que has ganado 100 amigos nuevos. Y casi todos del barrio (algunos vienen desde más lejos pero ya os pasáis los whatsapps para el futuro grupo “Dana Quedada 2025”).

Valóralo como se merece: los gobiernos han logrado limar asperezas que parecían imposibles de limar. ¿Dónde está ahora la animadversión entre la gente de Alicante respecto a la gente de Valencia, que yo la vea? Mira ahora a esos alicantinos mandando ropa, alimentos, medicamentos, herramientas, comida, vehículos e incluso viajando ellos mismos para limpiar escombros. Que tengo el Instagram que parece el Nobel de la Paz.

Seguimos para bingo. Está gestión de la que te quejas es una jugada de inaudita perspicacia presupuestaria: han venido bomberos desde Francia a ayudar… ¡gratis! Y encima han sido los primeros en llegar a ciertos puntos. Pues oye, que ellos vayan haciendo el grueso del trabajo y le manden la factura a la OTAN. Vale, estoy mezclando conceptos, pero ya me entiendes. Y el dinero ahorrado se podrá luego invertir en colegios, hospitales o acciones de consultoría táctica inteligente destinadas a impulsar la presencia digital de la región y/o país de cara a mercados internacionales (mediante licitación, que no todo va a ser recibir críticas en el bar, algo bueno tiene que tener ser pariente de político).

Además, al final han bajado hasta los Reyes. Si es que en España tenía que ser que bajen los Reyes al fango. Así nos va. Y sí, Reyes con mayúscula. Igual que su comitiva, de la que también te has quejado. Dices que esos 170 vehículos, helicópteros, GEOS y servicio secreto con licencia para matar, podía haber estado moviendo escombros al servicio del pueblo. Pues te pregunto: ¿acaso hubieras parado tú el palazo a Pedro Sánchez? ¿Te habrías jugado tú tu integridad física por Mazón? Pues eso. Pocos vehículos y personal me parecen para lo exaltado que estás.

Es que incluso han tenido sensibilidad cultural: lo que tú llamas apatía es un sutil homenaje a la horchata valenciana. Hi ha més dies que llonganisses, nen. Pero claro, tú quieres acción aquí y ahora. Cómo se nota que no estudiaste ciencias políticas. A ver, que ellos tampoco estudiaron eso, o estudiaron quizá, a secas, pero se nota que el tema les interesa.

Podría seguir todo el día, poniéndote en tu sitio. Ingrato, que eres un ingrato.

Ya sabes: vuelta al tajo, o al Júcar, que la noria no gira sola. Y las quejas, cada cuatro años en forma de papeleta. ¡No será por falta de opciones!

Ps. ¿a qué viene la Unión Europea ahora? Ponte mascarilla cuando limpies, anda, que te están dando vapores.

 


La muy sutil ironía del artículo es mi forma de desahogarme. Hay quien grita, hay quien fuma, y hay quien lanza barro a comitivas oficiales. Yo escribo.

Dicho lo cual, pese a crecer en Alicante, esta tragedia me pilla en Finlandia, donde vivo desde 2006. Yo viví en primerísima persona la gota fría del 97 (esa historia igual la cuento otro día) y pese a ello me cuesta mucho imaginar el nivel de destrucción y desazón que asola todas las zonas afectadas. Lo primero ya no lo podemos remediar sino reparar, poco a poco. Lo segundo, sí. Sigamos juntos, apoyando a los que más lo necesitan, en Valencia y en todas las otras zonas afectadas.

Muy humildemente, y aunque obviamente yo no soy nadie, quisiera agradecer a todos los que están arrimando el hombro desde el primer momento para ayudar al prójimo. En este agradecimiento se incluye tanto a todos los ciudadanos de a pie que de forma individual o mediante sus empresas están haciendo todo lo posible y más por echar una mano, y a los miembros de los cuerpos de seguridad y fuerzas, bromas aparte, del estado, la región o el cantón que sean, extranjeros incluidos. No culpemos a un soldado -y a mucha honra- porque su general sea un idiota. O sus generales.

The Day We Lost a FRIEND